Boletín manos abiertas

AGOSTO MES AGUSTINIANO.

Demos gracias a Dios, pues llegamos a éste mes importante para la familia Agustiniana, de donde ha nacido ésta obra de Dios, la Fundación san Ezequiel Moreno, en Colombia, que cumplió 42 años de servicio a los enfermos especialmente a quienes padecen el cáncer, llevando como dice nuestro lema “AMOR Y PAN”, movidos por el mismo espíritu que guio a san Ezequiel Moreno y a fray Sebastián López de Murga, nuestro fundador, para iniciar la obra, hoy extendida por 30 ciudades del país y con la esperanza que se pueda extender si es la voluntad de Dios a otros países.

El día 19 de agosto celebramos en la Iglesia Católica la fiesta de san EZEQUIEL MORENO, intercesor especial de los enfermos de cáncer, quien sigue obteniendo del Buen Dios, favores para los que se ponen en sus manos con fe y que están seguros de esa poderosa intercesión, de quien vivió esa enfermedad con todo su amor y abandonado completamente en manos de Dios y que nos da ejemplo para aceptar lo que Dios permite que vivamos cada día y nos aconseja “amar la cruz” para seguir a Cristo cargando la propia cada día, ofreciéndola como purificación por uno mismo y por toda la Iglesia, consiguiendo que Dios que ya ha cargado todo nuestro sufrimiento y congojas, las alivie y las disminuya, dándonos paz, tranquilidad y hasta felicidad, como lo vemos y aprendemos de quienes como “ENFERMOS APÓSTOLES”, siguen ese camino, dándole sentido a lo que Dios permite que vivan cada día.

El día 27, celebramos la fiesta de santa Mónica, madre de san Agustín, quien nos enseña la perseverancia y confianza en la oración y con sus lágrimas, que consiguieron la conversión de su esposo Patricio y de su hijo san Agustín, para que oremos con intensidad por nuestros hijos, sin perder la confianza en que Dios escucha esa oración si sale de un corazón humilde y seguro en Él.

El día 28, celebramos la fiesta de san Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia, quien ha dejado un testamento lleno de la iluminación de Dios que siempre ha servido a los Padres de la Iglesia como inspiración y a toda la familia Agustiniana y Agustino Recoleta, para trasmitir sus enseñanzas, actuales siempre, pues han sido basadas en la Palabra de Dios que es actual ayer, hoy y siempre, pues es el mismo Jesucristo.

Vivamos con alegría y agradecimiento a Dios este mes, pidiendo la intercesión de estos seres humanos, como cualquiera de nosotros, supieron escuchar y hacer la voluntad de Dios, siendo dóciles y permitiendo que se manifestará la Santidad de Dios, en sus vidas, recordando como nos lo dice el Papa Francisco, que todos somos llamados a esa santidad.

Que los Santos Agustinianos intercedan por nosotros.