Boletín manos abiertas

45 AÑOS
 
Por la gran Misericordia de Dios, en esta Pascua del año 2021, en la que estamos alegres y con toda nuestra esperanza puesta en ese Amor del Padre, manifestada en la encarnación, pasión, muerte en cruz y la gloriosa resurrección de Nuestro señor Jesucristo su Hijo amado, el 7 de mayo, se cumplirán  los 45 años de labor ininterrumpida de la fundación SAN EZEQUIEL MORENO en Colombia, llevando AMOR Y PAN, a los predilectos de Dios, los enfermos, especialmente los que padecen el cáncer y los más desfavorecidos de la sociedad, fecha en la que recordamos la primera visita en su hogar a un enfermo, que nuestro fundador, fray SEBASTIAN LOPEZ DE MURGA, realizó en el año de 1976.
 
Por eso tenemos que unirnos en acción de gracias, porque confiados en la PROVIDENCIA DIVINA, como nos lo enseñó el fundador la obra ha permanecido aún con la ausencia del Padre Sebastián quien partió para la Morada Eterna hace 22 años, pero que estamos seguros que intercede por todos, voluntarios, benefactores y beneficiarios de ésta obra que es de Dios, como lo profetizó, pues tomando las palabras de Gamaliel, decía que si era cuestión humana, se terminaría, pero si era de Dios, permanecería.
 
Hoy a pesar de las circunstancias difíciles que hemos tenido que vivir en estos últimos años, la obra continua viva y actuante, gracias a la oración confiada de tantas personas que ofrecen diariamente su vida y oración, por los enfermos y todos los que formamos parte de la familia fundación san EZEQUIEL MORENO, especialmente los mismos beneficiarios, que como ENFERMOS APOSTOLES, se ofrecen por la Iglesia, por los demás enfermos y por todos los que de alguna manera contribuyen en su ayuda.
 
De nuevo hacemos la invitación a los que sienten el llamado amoroso del Buen Dios, para servirle como sus instrumentos, puestos en sus manos, para continuar haciendo presente el Rostro Misericordioso de Dios y viendo en el enfermo al mismo CRISTO SUFRIENTE, que espera ser acogido, consolado y recibir el bálsamo de la CARIDAD, para aceptar y seguir ofreciendo lo que Dios permite que viva, seguros que Él mismo hace que sea para su bien, que es su salvación.
 
Que bajo el amparo de MARIA SALUD DE LOS ENFERMOS, de san EZEQUIEL MORENO, de fray SEBASTIAN LOPEZ DE MURGA y de todos los que nos han precedido en ésta misión, recibamos la fuerza y sabiduría de Dios, que brota de la Cruz del resucitado, para que renovados y aceptando a los que quieran unirse, continuemos como nos enseña nuestro padre san AGUSTÍN, “por amor de tu amor, hacemos esto”.